domingo, 19 de mayo de 2013

Moda e ignorancia


La moda consiste en la utilización masiva en un determinado período de tiempo de una cantidad de productos emparentados por determinadas características particulares. Históricamente, la moda definía y a su vez era consecuencia de una determinada identidad cultural en un determinado período de tiempo. Por ejemplo, es imposible desligar a la sociedad del siglo XIX de su tan característica vestimenta, peinados, etc.

Pero todo esto ha cambiado. Lo que era consecuencia de una intencionada autodefinición cultural proclamada desde lo estético y aparente, se transformó en una causa. El consumismo capitalista del presente transforma y aprovecha  la necesidad de los pueblos de una búsqueda de renovación en la identidad para sus únicos fines interesados. Existen ideólogos de las grandes corporaciones que constantemente buscan en las tendencias un fin puramente pecuniario. Así, la moda como origen espontáneo y “puro” de una sociedad en constante renovación muta a una moda impuesta por otros sectores pequeños de la población, casualmente, sectores pudientes poseedores de los medios de producción. A través de la propaganda masiva y del constante bombardeo que esta produce en las masas, se imponen modas, no con el fin puro y esteta de la autodefinición cultural, sino con el único fin de extraer grandes ganancias que enriquecen a las minorías sectarias.

Las masas se inducen en un trance hipnótico de consumismo innecesario, porque entienden que el pertenecer a grupos sociales es vital para la supervivencia. Nadie quiere quedar fuera de un grupo, y esto se debe a puras cuestiones instintivas, resultado de la Evolución y la Selección Natural. El hombre evolucionó como un ser sociable y entendió que la cooperación en grupos numerosos mejoraba notablemente la eficiencia de actividades como la caza. Este gran cambio hizo que el hombre formara clanes sedentarios, luego ciudades, Estados y con ellos, civilizaciones. Las modas entonces, fueron una característica más —relacionado íntimamente con el Arte—durante siglos, de determinadas civilizaciones en períodos limitados de tiempo.

¿Qué debe hacer el hombre que busca salir de esta esclavitud? ¿Debería desarrollar una moda personal? ¿Debería evitar todas las modas? ¿Rechazar absolutamente todas las modas, no se transformaría también en una moda? El hombre moderno no debe rechazar, ni eliminar, ni abstraerse de la moda, porque simplemente no puede. Es inevitable desligarse del instinto. Pero puede reconocer a través del Espíritu Crítico el engranaje en el que está inserto. Una vez reconocido el problema de forma consciente, buscar regresar a la forma “pura” y original que dio inicio a lo que se conoce como moda.

2 comentarios:

  1. Muy bueno e interesante tu blog. Ojalá escribas algo pronto otra vez. Saludos.

    Guille.

    ResponderEliminar