La moda consiste en la utilización masiva en un determinado
período de tiempo de una cantidad de productos emparentados por determinadas
características particulares. Históricamente, la moda definía y a su vez era
consecuencia de una determinada identidad cultural en un determinado período de
tiempo. Por ejemplo, es imposible desligar a la sociedad del siglo XIX de su
tan característica vestimenta, peinados, etc.
Pero todo esto ha cambiado. Lo que era consecuencia de una
intencionada autodefinición cultural proclamada desde lo estético y aparente,
se transformó en una causa. El consumismo capitalista del presente transforma y
aprovecha la necesidad de los pueblos de
una búsqueda de renovación en la identidad para sus únicos fines interesados.
Existen ideólogos de las grandes corporaciones que constantemente buscan en las
tendencias un fin puramente pecuniario. Así, la moda como origen espontáneo y
“puro” de una sociedad en constante renovación muta a una moda impuesta por
otros sectores pequeños de la población, casualmente, sectores pudientes
poseedores de los medios de producción. A través de la propaganda masiva y del
constante bombardeo que esta produce en las masas, se imponen modas, no con el
fin puro y esteta de la autodefinición cultural, sino con el único fin de
extraer grandes ganancias que enriquecen a las minorías sectarias.
Las masas se inducen en un trance hipnótico de consumismo
innecesario, porque entienden que el pertenecer a grupos sociales es vital para
la supervivencia. Nadie quiere quedar fuera de un grupo, y esto se debe a puras
cuestiones instintivas, resultado de la Evolución y la Selección Natural. El
hombre evolucionó como un ser sociable y entendió que la cooperación en grupos
numerosos mejoraba notablemente la eficiencia de actividades como la caza. Este
gran cambio hizo que el hombre formara clanes sedentarios, luego ciudades,
Estados y con ellos, civilizaciones. Las modas entonces, fueron una
característica más —relacionado íntimamente con el Arte—durante siglos, de
determinadas civilizaciones en períodos limitados de tiempo.
¿Qué debe hacer el hombre que busca salir de esta
esclavitud? ¿Debería desarrollar una moda personal? ¿Debería evitar todas las
modas? ¿Rechazar absolutamente todas las modas, no se transformaría también en
una moda? El hombre moderno no debe rechazar, ni eliminar, ni abstraerse de la
moda, porque simplemente no puede. Es inevitable desligarse del instinto. Pero
puede reconocer a través del Espíritu Crítico el engranaje en el que está inserto.
Una vez reconocido el problema de forma consciente, buscar regresar a la forma
“pura” y original que dio inicio a lo que se conoce como moda.
Muy bueno e interesante tu blog. Ojalá escribas algo pronto otra vez. Saludos.
ResponderEliminarGuille.
No había visto esto. Gracias Guille.
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